martes, 5 de julio de 2016

LECTURAS DE VERANO


Como este verano que nos derrite es el momento ideal para refugiarse en la sombra detrás de alguna lectura ligera, quiero mencionar aquí algunas referencias interesantes que se han publicado en las últimas semanas en relación con los tebeos que hago.

En primer lugar, en eldiario.es Francesc Miró nos entrevistó a Luis Bustos y a mí durante la pasada Feria del Libro. La interesante conversación que mantuvimos con Francesc fue (como suele ocurrir) mucho más amplia de lo que llegó al artículo final de prensa, que podéis leer aquí: '¡García!' o cómo revivir el cómic político español con un superhéroe. 

Por otra parte, en jotdown.es me sometieron a una de sus entrevistas a fondo hace unas semanas, aprovechando mi visita a Barcelona para presentar el segundo volumen de ¡García! junto a Luis. Diego Cuevas e Iván Galiano se pegaron una paliza seria con este trabajo (o o que es lo mismo, yo les di una buena paliza de charla) y Jorge Quiñoa se hartó a hacer fotos a ver si en alguna me sacaba presentable (la que encabeza este post es suya). El resultado es «Hay una tercera España que está hasta los cojones de las otras dos».

En un plano más teórico acaba de aparecer el sexto número de CuCo. Cuadernos de Cómic, un proyecto online por el que siento una declarada simpatía y cuyo último crowdfunding he apoyado. CuCo es una revista de estudio académico sobre cómic en lengua española que ofrece todos sus contenidos gratuitamente, y en este último número uno de esos contenidos es una reseña de ¡García! 1 y 2 escrita por Roberto Bartual, de quien creo que ya he enlazado en alguna otra ocasión algún texto suyo que he alabado por su preclara perspicacia.

En esta reseña, Roberto se centra sobre todo en explicar el modelo de héroe nacional que representa García, y si bien yo pienso que cada lector tiene derecho a su propia lectura, quiero decir que la que hace Roberto se aproxima mucho a lo que yo tenía en la cabeza a la hora de plantear este personaje.


Esa cercanía se entiende muy bien si uno lee la última creación de Roberto, que acaba de debutar como guionista de cómics con Los Ángeles de María, junto a Julián Almazán. Se trata de un divertidísimo volumen donde bajo un formato heterodoxo que mezcla diversos materiales de origen popular, a la manera de lo que ya hacen en el fanzine Dramáticas aventuras. Así, historietas con marcas de estilo que remiten a la Bruguera de los 70 se mezclan con diversos anuncios manipulados, artículos de prensa y hasta con un fragmento de una novela al estilo de Los Cinco de Enid Blyton. Todo para contar la historia de un supergrupo de niños de Morata de Tajuña, un pueblo de Madrid, que adquieren extraños poderes tras recibir la visita de la Virgen y que se embarcan en misiones secretas para los jesuitas comandados por el Padre Pilón. Éste es una figura entrañable para mí, que habitualmente corro escuchando el podcast de Espacio en blanco, donde me he familiarizado con la vida y leyenda de este investigador de lo oculto, fundador del grupo Hepta y hombre de fe. Los Ángeles son, pues, una especie de Patrulla-X castizo-católica pasada por el filtro trash, para entendernos. Y aunque el tratamiento, como es obvio, tiene mucha sorna, también revela un interés muy preciso por los detalles apropiados, tanto en lo documental como en lo simbólico. Es ese deseo por recuperar las tradiciones carpetovetónicas reinterpretándolas en clave pop moderna y aplicándoles un distanciamiento revelador lo que creo que pone en sintonía a Los Ángeles de María y ¡García! Es una vía en la que creo que todavía tenemos mucho que explorar en el cómic de nuestro país.