lunes, 20 de agosto de 2012

LA NOCHE DEL MURCIÉLAGO 57: DOS CARAS


(PARTE DEL CAPÍTULO MONDO BATMAN)

DOS CARAS

“¿Alguna vez has lanzado una moneda al aire para tomar una decisión... para solucionar un problema sobre el que no conseguías decidirte? ¿Recuerdas con cuánta ansiedad miraste qué lado había salido hacia arriba... cara o cruz? Por supuesto que no te jugarías la vida a una moneda... pero, ¿y si un hombre apostara su alma, sus mismos actos al capricho de una moneda de plata?... ¡porque él era igual que la moneda! Él, también, tenía dos caras, dos caras tan distintas como la noche y el día... ¡como el bien y el mal! Conozcamos al más extraño criminal de todos los tiempos... un Jekyll-Hyde del siglo veinte... en... ¡Los crímenes de Dos Caras!” Así rezaba el texto de presentación de Detective 66 (1942) en el que debutaría el más fascinante de todos los archivillanos de Batman. Atrapado en un mar de confusión psicológica, marioneta de un aparente juego de fuerzas mayores y de pasiones indescifrables, Harvey Dent (conocido en algunas versiones como “Apolo” e incluso como Kent) es un fiscal del distrito que queda desfigurado cuando en el transcurso de un juicio un mafioso le arroja ácido a la cara. Al quitarse las vendas, Dent se encontrará con que no sólo su rostro ha quedado escindido, sino también su misma personalidad. Incapaz de tomar decisiones, confiará al azar, en la forma de un dólar de plata con dos caras (una de ellas arañada), si sus actos van a ser bondadosos o perversos. Así, un día regala a un hospital lo que el día anterior ha robado en un banco. “Dos Caras estaba inspirado la historia clásica de Robert Louis Stevenson sobre los lados bueno y malo de la naturaleza humana, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde -recuerda Kane sobre la creación de Dos Caras.- Siendo niño vi la película de Fredric March; no había leído la novela cuando creé a Dos Caras. La escena de la película en la que el Dr. Jekyll se transforma en el monstruosamente malvado Mr. Hyde, después de beber una poción experimental, es inolvidable. A Bill y a mí se nos ocurrió la idea de que tirase una moneda para ver qué personalidad prevalecería.

Irónicamente, Bill Finger podría haberse inspirado en nuestro competidor, el Murciélago Negro, al escribir la primera historia de Dos Caras. Al igual que Harvey Kent (o Dent), el Murciélago Negro era un guapo fiscal de distrito cuyo rostro era salpicado con ácido por los criminales que acusaba. Aparte de esto, los dos personajes eran muy distintos.” En su History of Comics, Steranko citaría otra fuente: “Dos Caras estuvo inspirado obviamente por un número de 1938 de La Sombra que presentaba Face of Doom, una historia muy similar. El Jekyll y Hyde simultáneo fue también el molde para el villano de Dick Tracy Split-Face.

Incluso durante la aparentemente desenfadada década de los 50, las historias de Dos Caras tenían un matiz de brutalidad y salvajismo que no se podía disimular bajo las capas de glamour que amortiguaban las tropelías del Joker, Pingüino y Catwoman. Probablemente fue la repulsiva e inmitigable intensidad del personaje la que provocó que no volviera a aparecer después de “The Double Crimes of Two-Face” (Detective 187, 1952). El “New Look” lo eludió limpiamente, y en la serie de televisión no se atrevieron a campificarlo, seguramente porque habría resultado demasiado grotesco. Harvey tuvo que aguardar hasta 1971, 19 años después, para regresar en “Half an Evil” (Batman 234), un soberbio clásico de Denny O’Neil y Neal Adams que le restituía todo su esplendor. Durante los 70 estuvo muy activo, aunque más como supervillano colorido que como monstruo trágico, y los 80 confirmaron que despertaba gran interés en los guionistas, especialmente después de su tremenda aparición en el nº 1 de The Dark Knight Returns, que estableció las bases de comportamiento que seguiría a partir de ese momento: espíritu atormentado, énfasis en su tormentosa relación odio-amistad con Batman-Bruce Wayne y confirmación del segundo (cómo no) puesto en el escalafón de enemigos del Murciélago.

Su popularidad aumentó, lógicamente, con su participación en Batman Forever, aunque sobre la interpretación de Tommy Lee Jones más vale no decir nada (véase comentario de la película). El film animó multitud de proyectos deseosos de explorar un personaje con fundamentos simbólicos tan sugerentes.

Puestos a elegir la versión definitiva de Dos Caras, habría que escoger entre una triple oferta: 1) “Two-Face”, el doble episodio de la serie de animación que decidió examinar las dos caras del alma de Harvey Dent, y no sólo de su rostro, rompiendo todas las barreras de lo que se puede esperar en un programa infantil; 2) “Eye of the Beholder” (Batman Annual 14, 1990), la única ocasión en que los comics se han decidido a explicarnos cómo es posible que un frasco de ácido convierta a un modelo de civismo en una bestia sanguinaria; 3) “Two of a Kind” (Batman Black & White 1, 1996), ocho páginas a blanco y negro que sitúan a Bruce Timm en la estratosfera de los historietistas modernos y demuestran que de Dos Caras, evidentemente, sólo se ha arañado la superficie.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos,es la primera vez que hago un comentario en tu blog, que sigo desde hace poco la verdad.Me ha gustado esta entrada sobre Dos Caras.Si se me permite, comentarte que he echado en falta la historieta Rostros que aparecio en Leyendas de Batman de mi admirado Matt Wagner.Saludos de nuevo.

Mr. Boketto dijo...

Bueno el post. Dos Caras es mi favorito de la galería de villanos de Batman. Me atrevo a dejar un modesto artículo que escribí sobre él en el blog peruano CIUDADANO POP, espero haya tiempo para su lectura y si se puede, su comentario. http://ciudadanopop.blogspot.com/2012/08/mi-top-cinco-de-la-galeria-de-villanos.html